FIRMA POR LAZIO
La más que
redonda actuación en Wembley en esa memorable noche del 11 de Febrero de 1998 no podía
haber llegado en mejor momento.Al día siguiente Salas viajó a Roma para finiquitar su
traspaso a la Lazio,en una cifra que mucho incrédulos de su talento consideraban
excesiva,pero que después de lo de Londres convenció hasta al más ateo.
Voló en el avión privado de Sergio Cragnotti,quien tal vez no quería dajar escapar al
artillero.En la capital italiana se presentó en sociedad,habló con la prensa,se mostró
optimista,pero cauto.Pidió paciencia y no dudó en solisitar la camiseta número once,la
misma que vistiera Giuseppe Signori,trigoleador de los celestes y uno de los máximos
ídolos de la Lazio.
"Estoy muy tranquilo y confiado en poder reeditar lo hecho en
Argentina",expresó el goleador chileno ante la prensa italiana y a los hinchas les
dedicó también unas palabras:"Por ahora sólo puedo prometer sacrificio y
trabajo.Espero que me den un tiempo adecuado de adaptación,pero no estoy asustado y tengo
confianza en que las cosas van a salir bien".
Pasó la revisión médica con cero falta y estampó su rúbrica en el contrato que lo
liga a los romanos hasta el 2006.Obviamente los italianos ya estan hablando de él y para
tanquilizar a los hinchas de la Lazio se esta vendiendo un video del Matador con lo mejor
que ha hecho en Sudamerica.Para los italianos Salas es fisicamente pequeño,tiene rostro
de indio,una mirada rica de orgullo y bajo sus ojos se ven las arrugas que demuestran
trabajo y sacrificio pero saben que esa mirada también es mortal y va hacer gozar a
muchos y llorar a otros.
En Roma aprovechó de conocer un poco,su guía fue el mítico portero y capitan de la
selección italiana y ahora presidente de la Lazio,Dino Zoff,en una muestra del buen animo
que provocó su llegada.
Así se comienza a escribir una nueva página en el libro de este conquistador.Los
argentinos quieren alargar su estadia en Buenos Aires lo más posible y los romanos desean
impacientemente que llegue para integrarlo al Lazio.